Vistas de página en total

Alguien me dijo:

"Todo lo que pasa en la vida tiene una razón de ser, Dios no deja nada al azar"

...así mismo dile a los que están en la película contigo, que no todo fue planeado así, pero la idea general está plasmada en cada experiencia vivida, que el Dios del amor, que controla su creación no sabe del error, no puede equivocarse porque dejaría de ser quien es...

Si te gusta compártelo en Facebook

domingo, 25 de noviembre de 2012

Mujer en flor


Ella había nacido en el jardín de la vida, colmada de una hermosura inigualable, cuyos destellos casi podrían cegar al hombre que la viese.
Su sonrisa iba más allá del contagio de sensaciones que produce una cara bonita, pues ella transmitía cierta paz a quien se posaba en su mirar.

En el mundo en que se desenvolvía, ella era dama conductora de quienes la rodeaban, despertaba envidias por la atracción que ejercía entre los hombres, y allá en los sueños, ella era habitante permanente de los mismos, entre quienes cruzaban su camino y terminaban deseando más de lo que podrían llegar a tener en la realidad.

Él por su parte, era un hombre tranquilo, su visión hacia el futuro estaba desenfocada, pues su mirar no iba más allá del diario vivir. Aunque tenía un atractivo físico que desconcertaba a las mujeres, él se olvidaba de ello, su enfoque de la vida iba más encaminado hacia el ser.

El día en que se encontraron, ella estaba camino del aeropuerto, pues necesitaba visitar una ciudad alterna por cuestión de negocios, pero en su automóvil, una rueda pinchó  y al ir sola, empezó a buscar quien le ayudase con su problema.

Él por su parte iba en bicicleta camino al trabajo, aunque tenía ciertas facilidades económicas para hacerse con un buen carro, decidió que por cuestiones físicas e ideales para vivir la vida, en ese ahora en el que vivía, se desplazaría en un medio mecánico sin motor y aunque tuviese que madrugar más, compensaría esa molestia con un despertar hacia el mundo en que le había tocado vivir. El ver el comportamiento humano con más detalle y el disfrutar de la misma naturaleza dentro de la ciudad, lo habían hecho más humano.

Ella lo miró a lo lejos venir, y levantando su delicada mano, le hizo señas para que viniese a su encuentro, pues deseaba salir rápidamente de este impase. Él la miró y la detalló al instante, se dijo para si, que sin lugar a dudas ella era la mujer más hermosa con la que se hubiese cruzado en toda su vida, sin embargo, su trato con ella fue igual a como siempre se comportaba frente a una dama, con caballerosidad pero sin insinuaciones masculinas, él sabía que las mujeres bonitas son halagadas constantemente, pero que cuando se hace cierta desatención hacia esa belleza, la intriga puede hacerle ganar algunos puntos y la curiosidad se despierta en ella.

Luego de un rato de conversación agradable y al culminar el cambio de rueda por parte de él, ella se despidió, pero en su fuero interno decidió saltarse las reglas y pedirle el número telefónico para un posterior encuentro, ya que él no pidió su número como siempre había ocurrido. Él no lo hizo, porque no deseaba forzar un encuentro si ella así no lo deseaba, simplemente espero a que ella diese el primer paso y gracias a quienes redactaron la vida ella así lo hizo.

Durante todo el viaje, ella no pudo dejar de pensar en él, las sonrisas que le había robado con su manera de hablar, el buen humor con que se tomaba la vida, lo interesante que le había parecido, y sobre todo lo mucho que le había gustado.

Él sin embargo pensó un buen rato en ella, recordando lo bonita que se veía, pero no le dio mucha trascendencia ya que quizá, tan solo fuera un pequeño lapsus en ella, y probablemente ese segundo encuentro nunca sucediese. Además una mujer bonita podría despertar en él los celos de quien cuida una joya preciosa que muchos desean tener.

Y el encuentro llegó (continuará, ojalá pronto, con Edgar no se sabe)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.